viernes, 17 de julio de 2009


Còmo una reacciòn en tù mirada, dices claramente lo que quiero. Ya me conoces bien y te lo callas, pues has puesto mi vida en un caldero. Y yo que sè, lentamente voy callendo; como una idiota, tan enamorada. ¿Y què le voy a hacer si asì te quiero? Y te entrego mi vida del todo, en tus manos. Haz conmigo lo que quieras, que por supuesto, TE PERDONARÌA. Mi locura no tiene fronteras, eres dueño de la vida mìa. Cambia todo en un instante, que por supuesto, tambièn te lo creo. Miente y trata de olvidarme, ¿y què me importa? Nada, si yo asì te quiero. ¿Quièn puede resistirse, amado mio? Si son tus besos en verdad, diez mil cadenas que me amarran a tì, y me condenan. Sigo en la direcciòn que va mi alma, y ella no se detiene aunque quiera pararla. Me tomas, me besas, me abrazas, y sè suplicar que quiero volar contigo a otra parte; a esas nubes que alcanzo a tocar a tù lado, sòlo a tù lado ...